El sacerdote Andreu Oliveras afirma que cree más en Dios que en la justicia terrenal, porque a la segunda la ha visto actuar de cerca con los humildes... y no le genera ninguna confianza. Es esa misma justicia humana la que le sentará en el banquillo dentro de unos meses, acusado de introducir droga en la cárcel Modelo de Barcelona prevaliéndose de su condición de mosén del penal. A la espera del día del juicio, ésa es la verdad procesal que despacha la fiscal en poco más de dos folios que concluyen con una petición de 10 años de reclusión para el mosén.
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