"Los economistas y juristas firmantes de este Documento lo han elaborado
con objeto de rebatir y desautorizar el Informe de la Comisión de
expertos designada por el gobierno y para denunciar la nueva
contrarreforma de las pensiones que con base en él pretende acometer el
PP. Los ciudadanos deben saber que reducir las pensiones no es un
medida que sirva para combatir la crisis económica sino que implica un
paso en el desmantelamiento del estado social que se está llevando a
cabo."
Aquí us posem l'enllaç per tal que us pugueu adherir i llegir el document complet.
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Retallades. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Retallades. Mostrar tots els missatges
dimecres, 20 de novembre del 2013
dilluns, 11 de novembre del 2013
La banalidad del mal - J. I. González Faus
La película Hanna Arendt, de Margarethe von Trotta ha sido ya muy comentada y no quisiera hacer un nuevo comentario. Pero sí me gustaría reflexionar sobre el pensamiento de Arendt de quien tomo el título de este artículo.
Hablar de “banalidad del mal” no es rebajar su gravedad, sino aumentarla. Lo terrible del mal moral es que auténticas perversiones se presentan y son vividas muchas veces como actos triviales, indiferentes, casi buenos… Si llego a creer que una maldad es un derecho mío (o un deber) o que una inmoralidad es una simple “reforma”, resulta más fácil cometerla.
La teología de la liberación, al hablar del “pecado estructural”, ayuda a comprender cómo el mal se banaliza: porque no anida sólo en el interior de las personas sino en las redes de la convivencia: usos, normas, leyes, valores ambientales… Ahí ya no se lo percibe como maldad, sino como “algo normal”, quizá necesario. Eichmann no era un asesino monstruoso sino un funcionario vulgar, responsable de que unos señores subieran en unos trenes y llegasen a un determinado lugar. Una pieza de engranaje ya no es moral ni inmoral: es simplemente pieza. El mes pasado comenté que el que una mujer africana mutile genitalmente a su propia niña no significa que sea un monstruo; sólo muestra cómo grandes atrocidades se nos convierten en evidencias cuando tienen el soporte de una convicción social. Lo mismo sucede con la monstruosidad anónima del llamado mercado. Llamamos “economía de mercado” a una economía “de la manipulación y el engaño”. Al cambiarle el nombre ya no vemos más: pues ¿qué cosa más banal que un mercado?
Sin embargo, cuando Adam Smith escribió su famosa página sobre “la mano invisible” del mercado, se estaba refiriendo a una relación que se asienta sobre el conocimiento personal y el diálogo: el tendero me conoce, no me quiere perder como cliente y, precisamente por eso, puedo dejarle actuar egoístamente porque me sé incluido en ese egoísmo. Ese contacto personal, los rostros visibles, son la “mano invisible” del mercado. En cambio, lo que hoy llamamos mercado se asienta sobre el desconocimiento de los actores y sobre la publicidad (la cual, si piensa en mí, sólo busca halagar mis instintos más bajos como modo de engañarme). Decisiones que me afectan no las toma una persona cercana a quien conozco, sino una entidad anónima, que no sé bien dónde está y se ampara en palabras abstractas: “dirección, accionistas, consejos de administración”, etc. De este modo, conductas canallescas e inmorales llegan a ser vividas como meros fenómenos naturales. No se cometen crueldades, sólo “se hacen inversiones”. Como Eichmann que sólo “organizaba transportes”.
Arendt explica: no es que Eichmann fuese un malvado, como querían los judíos para poder descargar su odio (perverso también, pero ahora coloreado como justicia). Simplemente había renunciado a llegar a ser hombre, lo cual es una de las mayores tentaciones humanas. Por eso la reacción del Dios bíblico al pecado de Adán es la pregunta: “hombre ¿dónde estás?”.
El contenido de esa humanidad lo brinda una espléndida y mínima frase de Kant: “atrévete a pensar por tu cuenta” (sapere aude). Pensar no designa actividades abstractas sino el encararse y paladear (¡“sapere”!) las consecuencias de los propios actos, aunque sean obediencias y “cumplimientos del deber”, degustando sus implicaciones globales y ese contexto denunciado hace poco por el papa Francisco de “los que, en el anonimato, toman decisiones socio-económicas que abren el camino a dramas…”. ¡Atrévete a pensar! Arendt repite a lo largo de la película que ella “sólo busca comprender”. Así aprende que el mal es mayor de lo que parece, precisamente porque puede “banalizarse”.
Otro ejemplo del hombre que ha cerrado sus ojos a esa interpelación es, para mí, el presidente del gobierno. Le oímos decir mil veces que está haciendo “lo que tiene que hacer”; incluso asegura que gracias a eso estamos saliendo de la crisis. Pero, aunque esto último fuese cierto, nunca se atrevió a pensar si el camino para esa salida tenía que ser un 25% de niños desnutridos, familias modestas abocadas a dormir en la calle cuando no pueden acogerlas los padres en sus casas, enfermos condenados a muerte por un retraso imperdonable en una intervención urgente y cientos de miles de seres humanos llevados no a una cámara de gas pero sí a una cámara de asfixia personal y social. En lugar de que las empresas se deslocalicen para irse a trabajar a Birmania o a Túnez, lo que hace nuestro gobierno es deslocalizar a España, con unas condiciones laborales dignas del tercer mundo. Luego llamamos sacrificios del pueblo a la inmolación de esas víctimas, y colorín colorado.
Rajoy no ha sido un malvado: estoy absolutamente seguro. Creerá incluso (como Eichmann) que ha cumplido su deber. Pero el pecado estructural se encarga de que ese supuesto “deber” sea una maldad, disimulada y banalizada. Atreverse a pensar eso, podría ser el fin de una carrera política. Por tanto, mejor “lavarse las manos” como Pilatos, para quien lo importante era su propia carrera y cuidar las relaciones entre el imperio romano y un pueblo difícil. Que eso costara la vida a un inocente desarrapado…, era otra banalidad.
Hablar de “banalidad del mal” no es rebajar su gravedad, sino aumentarla. Lo terrible del mal moral es que auténticas perversiones se presentan y son vividas muchas veces como actos triviales, indiferentes, casi buenos… Si llego a creer que una maldad es un derecho mío (o un deber) o que una inmoralidad es una simple “reforma”, resulta más fácil cometerla.
La teología de la liberación, al hablar del “pecado estructural”, ayuda a comprender cómo el mal se banaliza: porque no anida sólo en el interior de las personas sino en las redes de la convivencia: usos, normas, leyes, valores ambientales… Ahí ya no se lo percibe como maldad, sino como “algo normal”, quizá necesario. Eichmann no era un asesino monstruoso sino un funcionario vulgar, responsable de que unos señores subieran en unos trenes y llegasen a un determinado lugar. Una pieza de engranaje ya no es moral ni inmoral: es simplemente pieza. El mes pasado comenté que el que una mujer africana mutile genitalmente a su propia niña no significa que sea un monstruo; sólo muestra cómo grandes atrocidades se nos convierten en evidencias cuando tienen el soporte de una convicción social. Lo mismo sucede con la monstruosidad anónima del llamado mercado. Llamamos “economía de mercado” a una economía “de la manipulación y el engaño”. Al cambiarle el nombre ya no vemos más: pues ¿qué cosa más banal que un mercado?
Sin embargo, cuando Adam Smith escribió su famosa página sobre “la mano invisible” del mercado, se estaba refiriendo a una relación que se asienta sobre el conocimiento personal y el diálogo: el tendero me conoce, no me quiere perder como cliente y, precisamente por eso, puedo dejarle actuar egoístamente porque me sé incluido en ese egoísmo. Ese contacto personal, los rostros visibles, son la “mano invisible” del mercado. En cambio, lo que hoy llamamos mercado se asienta sobre el desconocimiento de los actores y sobre la publicidad (la cual, si piensa en mí, sólo busca halagar mis instintos más bajos como modo de engañarme). Decisiones que me afectan no las toma una persona cercana a quien conozco, sino una entidad anónima, que no sé bien dónde está y se ampara en palabras abstractas: “dirección, accionistas, consejos de administración”, etc. De este modo, conductas canallescas e inmorales llegan a ser vividas como meros fenómenos naturales. No se cometen crueldades, sólo “se hacen inversiones”. Como Eichmann que sólo “organizaba transportes”.
Arendt explica: no es que Eichmann fuese un malvado, como querían los judíos para poder descargar su odio (perverso también, pero ahora coloreado como justicia). Simplemente había renunciado a llegar a ser hombre, lo cual es una de las mayores tentaciones humanas. Por eso la reacción del Dios bíblico al pecado de Adán es la pregunta: “hombre ¿dónde estás?”.
El contenido de esa humanidad lo brinda una espléndida y mínima frase de Kant: “atrévete a pensar por tu cuenta” (sapere aude). Pensar no designa actividades abstractas sino el encararse y paladear (¡“sapere”!) las consecuencias de los propios actos, aunque sean obediencias y “cumplimientos del deber”, degustando sus implicaciones globales y ese contexto denunciado hace poco por el papa Francisco de “los que, en el anonimato, toman decisiones socio-económicas que abren el camino a dramas…”. ¡Atrévete a pensar! Arendt repite a lo largo de la película que ella “sólo busca comprender”. Así aprende que el mal es mayor de lo que parece, precisamente porque puede “banalizarse”.
Otro ejemplo del hombre que ha cerrado sus ojos a esa interpelación es, para mí, el presidente del gobierno. Le oímos decir mil veces que está haciendo “lo que tiene que hacer”; incluso asegura que gracias a eso estamos saliendo de la crisis. Pero, aunque esto último fuese cierto, nunca se atrevió a pensar si el camino para esa salida tenía que ser un 25% de niños desnutridos, familias modestas abocadas a dormir en la calle cuando no pueden acogerlas los padres en sus casas, enfermos condenados a muerte por un retraso imperdonable en una intervención urgente y cientos de miles de seres humanos llevados no a una cámara de gas pero sí a una cámara de asfixia personal y social. En lugar de que las empresas se deslocalicen para irse a trabajar a Birmania o a Túnez, lo que hace nuestro gobierno es deslocalizar a España, con unas condiciones laborales dignas del tercer mundo. Luego llamamos sacrificios del pueblo a la inmolación de esas víctimas, y colorín colorado.
Rajoy no ha sido un malvado: estoy absolutamente seguro. Creerá incluso (como Eichmann) que ha cumplido su deber. Pero el pecado estructural se encarga de que ese supuesto “deber” sea una maldad, disimulada y banalizada. Atreverse a pensar eso, podría ser el fin de una carrera política. Por tanto, mejor “lavarse las manos” como Pilatos, para quien lo importante era su propia carrera y cuidar las relaciones entre el imperio romano y un pueblo difícil. Que eso costara la vida a un inocente desarrapado…, era otra banalidad.
8 novembre 2013
Lampedusa i altres vergonyes - Xavier Merino i Serra
Deu dies després de la mort de 339 immigrants, procedents d'Eritrea i Somàlia, davant de Lampedusa, en morien almenys una cinquantena més, procedents de Síria i Palestina, en un altre naufragi també prop de la mateixa illa. No hi ha dades del 2012, però el 2011 es calcula que van morir, en intentar arribar a Europa des de les costes mediterrànies de l'Àfrica, un mínim de 1.500 persones. Cal afegir-hi els qui han mort en intentar arribar a les illes Canàries des de Mauritània. La xifra real no la sabrem mai: molts naufragis de petites embarcacions no s'arriben a saber.
Hi ha poca informació del darrer naufragi, però del primer sabem que tres embarcacions de pesca van passar pel lloc dels fets, sense socórrer les persones que s'estaven ofegant, a causa de la legislació italiana, que castiga l'ajuda als immigrants. I cal suposar que la legislació espanyola, inspirades ambdues per la UE, deu ser semblant.
Sobta que en un món globalitzat, on el trànsit de capitals d'un país a un altre es pot fer informàticament amb una rapidesa extraordinària, sense cap control ni pagament de taxes, es controli tant el trànsit de persones, sobretot les més pobres. Moltes vénen de països explotats i empobrits quan van ser colònia d'estats europeus. I aquests estats continuen explotant-los i fins i tot hi tenen tropes, com ara França a Costa d'Ivori. Moltes altres, com les dels darrers naufragis, procedeixen d'estats en guerra o amb conflictes armats greus: Etiòpia, Eritrea, Síria, Palestina, ... Totes fugen de la misèria o la violència dels seus països d'origen amb l'esperança de poder viure amb un mínim de dignitat i poder tenir, com els qui hem nascut o ja vivim a Europa, seguretat en els aspectes alimentari, sanitari i educatiu. I, en el cas dels qui fugen de situacions de violència, poder obtenir l'estatut de refugiat polític que els garanteixi una supervivència digna.
Europa fa grans esforços per impedir que aquesta gent arribi a les seves costes. No seria millor dedicar l'esforç que es fa, en persones i diners, a ajudar els països del tercer món a assolir una situació que permetés als seus habitants de viure dignament? Crec que molt poques persones marxarien de casa seva si hi visquessin dignament.
Es diu que els diners de l'ajuda al Tercer Món són diners llençats perquè en aquells països hi ha molta corrupció. I als països europeus no? Qui la fomenta, la corrupció, sinó les grans empreses i el gran capital dels països rics?
El papa Francesc en saber el primer naufragi a Lampedusa va cridar Vergogna!, Vergogna!. I, després d'ell molts altres, sobretot polítics. I podríem fer una llarga llista de vergonyes que, al nostre país, podria començar per les retallades en pensions, salaris, sanitat i ensenyament i, al món, podria continuar amb les 24.000 persones que moren de fam cada dia, la tercera part de les quals són infants menors de cinc anys, o amb el fet que es llenci o es malbarati la tercera part dels aliments que produeix la terra, i ...
Què podem fer-hi? Cal una reflexió personal que ens porti a una actuació que forçosament ha de ser col·lectiva. Amb quins dels col·lectius que lluiten per la justícia i la igualtat al món ens sentim identificats? Col·laborem-hi activament!
Hi ha poca informació del darrer naufragi, però del primer sabem que tres embarcacions de pesca van passar pel lloc dels fets, sense socórrer les persones que s'estaven ofegant, a causa de la legislació italiana, que castiga l'ajuda als immigrants. I cal suposar que la legislació espanyola, inspirades ambdues per la UE, deu ser semblant.
Sobta que en un món globalitzat, on el trànsit de capitals d'un país a un altre es pot fer informàticament amb una rapidesa extraordinària, sense cap control ni pagament de taxes, es controli tant el trànsit de persones, sobretot les més pobres. Moltes vénen de països explotats i empobrits quan van ser colònia d'estats europeus. I aquests estats continuen explotant-los i fins i tot hi tenen tropes, com ara França a Costa d'Ivori. Moltes altres, com les dels darrers naufragis, procedeixen d'estats en guerra o amb conflictes armats greus: Etiòpia, Eritrea, Síria, Palestina, ... Totes fugen de la misèria o la violència dels seus països d'origen amb l'esperança de poder viure amb un mínim de dignitat i poder tenir, com els qui hem nascut o ja vivim a Europa, seguretat en els aspectes alimentari, sanitari i educatiu. I, en el cas dels qui fugen de situacions de violència, poder obtenir l'estatut de refugiat polític que els garanteixi una supervivència digna.
Europa fa grans esforços per impedir que aquesta gent arribi a les seves costes. No seria millor dedicar l'esforç que es fa, en persones i diners, a ajudar els països del tercer món a assolir una situació que permetés als seus habitants de viure dignament? Crec que molt poques persones marxarien de casa seva si hi visquessin dignament.
Es diu que els diners de l'ajuda al Tercer Món són diners llençats perquè en aquells països hi ha molta corrupció. I als països europeus no? Qui la fomenta, la corrupció, sinó les grans empreses i el gran capital dels països rics?
El papa Francesc en saber el primer naufragi a Lampedusa va cridar Vergogna!, Vergogna!. I, després d'ell molts altres, sobretot polítics. I podríem fer una llarga llista de vergonyes que, al nostre país, podria començar per les retallades en pensions, salaris, sanitat i ensenyament i, al món, podria continuar amb les 24.000 persones que moren de fam cada dia, la tercera part de les quals són infants menors de cinc anys, o amb el fet que es llenci o es malbarati la tercera part dels aliments que produeix la terra, i ...
Què podem fer-hi? Cal una reflexió personal que ens porti a una actuació que forçosament ha de ser col·lectiva. Amb quins dels col·lectius que lluiten per la justícia i la igualtat al món ens sentim identificats? Col·laborem-hi activament!
23.10.2013
Sobre les pensions i contra el demantellament de l'Estat del benestar:
Taifa Las pensiones no se tocan from Seminari Taifa on Vimeo.
dimecres, 28 d’agost del 2013
El somni de Posar-nos en la pell dels altres - Rafael Villena, president del Secretariat de la Coordinadora d'ONG Solidàries de les Comarques Gironines
21/08/2013
La meva mare era analfabeta. El meu pare, fill de roig, va haver de patir tota la misèria de la postguerra, pel fet de ser fill de qui era. Van tenir quatre fills. Tres nois i una noia. Però una malaltia degenerativa es va endur dos dels meus germans quan encara no havien entrat ni en l'adolescència. A l'època, les cadires de rodes que havien d'utilitzar els meus germans van afegir una mica més d'estretors a una família en què la mare només podia cuidar els fills i el pare, camioner, guanyava ben poc. Per poder estudiar, doncs, vaig haver de treballar vuit i nou hores cada dia. Aquest petit drama familiar em va dur a preguntar-me: “Per què la meva mare no va poder estudiar?” “Per què hi ha gent que no pot estudiar” “Per què no tothom té garantits els drets a l'habitatge, la sanitat i l'educació?”
Més endavant vaig tenir la sort de poder viatjar una mica, a Nicaragua, a Gàmbia, al Senegal... i vaig veure que la majoria de la població mundial viu en condicions encara pitjors que les que vaig tenir jo de petit. I d'aquí a posar-me a treballar en el món de la cooperació i la solidaritat només hi havia un pas. Més que un somni, doncs, aconseguir que la justícia social sigui una realitat és un desig induït per tot el que m'ha tocat viure.
Les entitats que treballem per la solidaritat tenim un somni: arribar a desaparèixer perquè ja no siguem necessàries. Humanitzar-nos. Que vol dir que sapiguem resoldre els conflictes amb la paraula, l'entesa mútua, la generositat; prescindint de l'odi i les armes. Humanitzar-nos. Que vol dir saber veure i viure en positiu les diferències, tenir set d'aprenentatges, saber posar-nos en la pell dels altres. Que vol dir eradicar la pobresa i la violació dels drets humans: el repte més gran que té avui la humanitat. Per a alguns és un somni. Per a d'altres és un objectiu pel qual val molt la pena lluitar, perquè tots hi sortim guanyant.
La meva mare era analfabeta. El meu pare, fill de roig, va haver de patir tota la misèria de la postguerra, pel fet de ser fill de qui era. Van tenir quatre fills. Tres nois i una noia. Però una malaltia degenerativa es va endur dos dels meus germans quan encara no havien entrat ni en l'adolescència. A l'època, les cadires de rodes que havien d'utilitzar els meus germans van afegir una mica més d'estretors a una família en què la mare només podia cuidar els fills i el pare, camioner, guanyava ben poc. Per poder estudiar, doncs, vaig haver de treballar vuit i nou hores cada dia. Aquest petit drama familiar em va dur a preguntar-me: “Per què la meva mare no va poder estudiar?” “Per què hi ha gent que no pot estudiar” “Per què no tothom té garantits els drets a l'habitatge, la sanitat i l'educació?”
Més endavant vaig tenir la sort de poder viatjar una mica, a Nicaragua, a Gàmbia, al Senegal... i vaig veure que la majoria de la població mundial viu en condicions encara pitjors que les que vaig tenir jo de petit. I d'aquí a posar-me a treballar en el món de la cooperació i la solidaritat només hi havia un pas. Més que un somni, doncs, aconseguir que la justícia social sigui una realitat és un desig induït per tot el que m'ha tocat viure.
Les entitats que treballem per la solidaritat tenim un somni: arribar a desaparèixer perquè ja no siguem necessàries. Humanitzar-nos. Que vol dir que sapiguem resoldre els conflictes amb la paraula, l'entesa mútua, la generositat; prescindint de l'odi i les armes. Humanitzar-nos. Que vol dir saber veure i viure en positiu les diferències, tenir set d'aprenentatges, saber posar-nos en la pell dels altres. Que vol dir eradicar la pobresa i la violació dels drets humans: el repte més gran que té avui la humanitat. Per a alguns és un somni. Per a d'altres és un objectiu pel qual val molt la pena lluitar, perquè tots hi sortim guanyant.
dilluns, 5 de novembre del 2012
En defensa d’una Política Pública Catalana de Cooperació per la Pau, els Drets Humans i el Desenvolupament - Adhesió
Construïm una nova Catalunya més solidària.
El nostre Estatut d'Autonomia explicita al seu Preàmbul el ferm compromís de Catalunya amb tots els pobles "per construir un ordre mundial pacífic i just".
En els moments difícils demostrem el pitjor i el millor del que som capaços. La societat catalana fa més de vint anys que reclama el mateix, tant en els moments de crisi, com en les èpoques de bonança econòmica: una política pública de cooperació coherent i continuada. Pensem que un món tan desigual és un món injust i equivocat.
La cooperació internacional a Catalunya ha estat producte de l'esforç de la societat civil catalana, de les ONG, universitats, sindicats, col·legis professionals i altres institucions i col·lectius que durant dècades, han fet visible la lluita contra la pobresa i la violència, a favor de la solidaritat, els drets humans i la justícia al món. En molts casos l'administració pública autonòmica i municipal s'ha fet ressò d'aquesta demanda, promovent la convivència i construcció de ciutadania i ha quedat clar que no havia de ser una aportació partidista, ni basada en donar allò que ens sobra, sinó una política pública responsable, de redistribució internacional de la riquesa, per exigir un model de desenvolupament garant dels drets humans, la pau i la sostenibilitat de tots els pobles, els homes i dones de totes les condicions i edats.
Acabar amb la pobresa és una fita assolible. Hem d'acceptar l'eradicació de la pobresa com una obligació ètica i política intrínsecament relacionada amb la nostra visió dels drets humans, fins i tot en aquest moment de crisi econòmica que viu el nostre país. Així, el nostre compromís contra la pobresa no apel·la només a la nostra solidaritat, sinó que les persones que la pateixen tenen drets que creen obligacions jurídiques ineludibles. Drets que, d'altra banda, no es limiten a garantir la satisfacció de les seves necessitats bàsiques, sinó a desenvolupar les seves capacitats i llibertats.
La cooperació internacional constitueix un propòsit de tots els Estats en el marc de les Nacions Unides; la Carta insta «a emprar un mecanisme internacional per promoure el progrés econòmic i social de tots els pobles». Els tractats i les declaracions de drets humans contenen a més exigències ben clares quant a la cooperació i assistència mútues. En aquest sentit, també la cooperació i la solidaritat han de ser la manifestació principal de Catalunya cap al món.
En el nostre món interdependent ens enfrontem a diferents reptes globals: esgotament dels recursos, canvi climàtic, fluxos migratoris, guerres, Estats fràgils, crisis oblidades, etc. El benestar i seguretat nostres estan relacionats de forma real i directa amb el futur de la resta de països. Els esforços des de l'àmbit local tenen repercussió a escala global i viceversa. Treballar des de l'àmbit català pel desenvolupament es fer una aposta política per contribuir a la lluita contra la pobresa i construir un món més just. El món té suficients recursos, talent i possibilitats per eradicar la pobresa. No es tracta de cap utopia.
Per tot això, la societat del nostre país, a través de les seves institucions, col·lectius i organitzacions, vol posar en valor i assumir el compromís de consolidar en el moment actual una veritable política pública catalana de cooperació, hereva de l'esforç de les darreres dècades i de la llei catalana de cooperació de 2001, de la llei catalana de foment de la pau de 2003 i fruit del consens social i polític, que ha definit fins ara el nostre model de cooperació. Aquesta perspectiva no es pot oblidar, sinó que s'ha de posar més de relleu en l'itinerari que una gran part de la població de Catalunya ha decidit començar a recórrer amb pas ferm, fonamentant-se en el dret a decidir.
No som aliens als difícils moments que travessen amplis sectors de la nostra ciutadania i les entitats públiques catalanes com a conseqüència de la crisi que patim. Destaquem l'esforç que realitza la societat catalana a través de la solidaritat personal, de les organitzacions de la societat civil i les seves institucions.
Però en un sol any hem vist com disminuïa dràsticament el pressupost de la Generalitat en la construcció de la pau, els drets humans i l'ajut al desenvolupament. Pensem que això posa en un molt greu perill la continuïtat de la política pública de cooperació, que amb tant de sacrifici i esforç hem anat construint entre tots i totes.
Davant d'aquesta situació volem manifestar que:
•Posem en valor la política pública de cooperació catalana construïda conjuntament en els darrers anys, conseqüència del consens social i polític, així com l'aposta unànime per mantenir-la.
•Reconeixem l'esforç fet en el desenvolupament normatiu a Catalunya i la necessitat de seguir aprofundint-hi.
•Apostem per generar i mantenir recursos estables i previsibles de finançament per al desenvolupament humà; sense renunciar a assolir en un futur pròxim el 0,7%.
•Igualment, i sense obviar els nostres compromisos quantitatius, cal redoblar esforços per la millora de la qualitat i l'eficiència de l'ajuda, garantir els compromisos a llarg termini amb les poblacions beneficiàries i les seves organitzacions.
•En aquests moments de tensions pressupostàries, és urgent reforçar també els mecanismes de coordinació de les administracions, la transparència i la rendició de comptes, tant pel que fa al control financer com a l'impacte sobre la qualitat de vida de les poblacions beneficiàries.
•Creiem necessari un compromís públic i una feina decidida des de Catalunya a les instàncies competents per auditar i anul·lar el deute extern il·legítim dels països empobrits.
•Mantindrem l'esforç de les darreres dècades, perquè la solidaritat i la cooperació amb les persones més desfavorides sigui un principi rector de país, garantint els avenços que s'han fet amb la incorporació de la perspectiva de gènere, tant des de l'acció solidària de la societat civil catalana, com de les polítiques públiques, i perquè la defensa dels drets humans i la construcció de pau orientin l'acció exterior de la Generalitat, i la de tots els seus departaments i de la resta d'administracions públiques catalanes. Demanem, per tant, la coherència de totes les polítiques amb aquests principis.
•Apostem per l'educació en valors, que sensibilitzi, mobilitzi i doni a conèixer les causes de la pobresa arreu del món, tot reconeixent el treball educatiu i comunicatiu com a part fonamental de la política pública de foment de la cooperació, la pau i els drets humans.
•Treballarem des de Catalunya per reduir dràsticament la despesa militar espanyola i transformar-la en inversió social.
•Treballarem per deslegitimar el recurs a la violència o a la guerra com a forma de resolució de conflictes.
•Treballarem activament per la defensa d'una societat oberta, intercultural i respectuosa amb les diferències, especialment combativa contra les actituds xenòfobes.
•Promourem la imposició de taxes a les transaccions financeres especulatives i l'eliminació dels paradisos fiscals.
•Impulsarem la lluita contra el frau fiscal i la corrupció per tal que s'asseguri la fiscalitat possible i necessària per a invertir en els serveis i drets socials bàsics en el nostre país i en la cooperació internacional.
•Ens comprometem a lluitar per evitar que s'inverteixin fons públics i subvencions de qualsevol tipus en activitats que vulnerin els drets humans, socials i ambientals. Advoquem perquè les administracions catalanes despleguin criteris de compra pública ètica en la subcontractació d'empreses.
•Treballarem per reduir la petjada ecològica catalana, treballant per un desenvolupament realment sostenible i inclusiu.
Assumim la nostra responsabilitat col·lectiva en defensa del dret a la pau, dels drets humans i del desenvolupament dels pobles. Per això mostrem la nostra ferma decisió d'aportar els nostres mitjans i voluntat a aquesta finalitat, ja que entenem que són drets universals i inalienables.
Per solidaritat, per justícia, pel desenvolupament i benestar de totes les persones del planeta i de les properes generacions, Catalunya necessita una política pública de cooperació, pau i drets humans.
Adhereix-te al Manifest
El nostre Estatut d'Autonomia explicita al seu Preàmbul el ferm compromís de Catalunya amb tots els pobles "per construir un ordre mundial pacífic i just".
En els moments difícils demostrem el pitjor i el millor del que som capaços. La societat catalana fa més de vint anys que reclama el mateix, tant en els moments de crisi, com en les èpoques de bonança econòmica: una política pública de cooperació coherent i continuada. Pensem que un món tan desigual és un món injust i equivocat.
La cooperació internacional a Catalunya ha estat producte de l'esforç de la societat civil catalana, de les ONG, universitats, sindicats, col·legis professionals i altres institucions i col·lectius que durant dècades, han fet visible la lluita contra la pobresa i la violència, a favor de la solidaritat, els drets humans i la justícia al món. En molts casos l'administració pública autonòmica i municipal s'ha fet ressò d'aquesta demanda, promovent la convivència i construcció de ciutadania i ha quedat clar que no havia de ser una aportació partidista, ni basada en donar allò que ens sobra, sinó una política pública responsable, de redistribució internacional de la riquesa, per exigir un model de desenvolupament garant dels drets humans, la pau i la sostenibilitat de tots els pobles, els homes i dones de totes les condicions i edats.
Acabar amb la pobresa és una fita assolible. Hem d'acceptar l'eradicació de la pobresa com una obligació ètica i política intrínsecament relacionada amb la nostra visió dels drets humans, fins i tot en aquest moment de crisi econòmica que viu el nostre país. Així, el nostre compromís contra la pobresa no apel·la només a la nostra solidaritat, sinó que les persones que la pateixen tenen drets que creen obligacions jurídiques ineludibles. Drets que, d'altra banda, no es limiten a garantir la satisfacció de les seves necessitats bàsiques, sinó a desenvolupar les seves capacitats i llibertats.
La cooperació internacional constitueix un propòsit de tots els Estats en el marc de les Nacions Unides; la Carta insta «a emprar un mecanisme internacional per promoure el progrés econòmic i social de tots els pobles». Els tractats i les declaracions de drets humans contenen a més exigències ben clares quant a la cooperació i assistència mútues. En aquest sentit, també la cooperació i la solidaritat han de ser la manifestació principal de Catalunya cap al món.
En el nostre món interdependent ens enfrontem a diferents reptes globals: esgotament dels recursos, canvi climàtic, fluxos migratoris, guerres, Estats fràgils, crisis oblidades, etc. El benestar i seguretat nostres estan relacionats de forma real i directa amb el futur de la resta de països. Els esforços des de l'àmbit local tenen repercussió a escala global i viceversa. Treballar des de l'àmbit català pel desenvolupament es fer una aposta política per contribuir a la lluita contra la pobresa i construir un món més just. El món té suficients recursos, talent i possibilitats per eradicar la pobresa. No es tracta de cap utopia.
Per tot això, la societat del nostre país, a través de les seves institucions, col·lectius i organitzacions, vol posar en valor i assumir el compromís de consolidar en el moment actual una veritable política pública catalana de cooperació, hereva de l'esforç de les darreres dècades i de la llei catalana de cooperació de 2001, de la llei catalana de foment de la pau de 2003 i fruit del consens social i polític, que ha definit fins ara el nostre model de cooperació. Aquesta perspectiva no es pot oblidar, sinó que s'ha de posar més de relleu en l'itinerari que una gran part de la població de Catalunya ha decidit començar a recórrer amb pas ferm, fonamentant-se en el dret a decidir.
No som aliens als difícils moments que travessen amplis sectors de la nostra ciutadania i les entitats públiques catalanes com a conseqüència de la crisi que patim. Destaquem l'esforç que realitza la societat catalana a través de la solidaritat personal, de les organitzacions de la societat civil i les seves institucions.
Però en un sol any hem vist com disminuïa dràsticament el pressupost de la Generalitat en la construcció de la pau, els drets humans i l'ajut al desenvolupament. Pensem que això posa en un molt greu perill la continuïtat de la política pública de cooperació, que amb tant de sacrifici i esforç hem anat construint entre tots i totes.
Davant d'aquesta situació volem manifestar que:
•Posem en valor la política pública de cooperació catalana construïda conjuntament en els darrers anys, conseqüència del consens social i polític, així com l'aposta unànime per mantenir-la.
•Reconeixem l'esforç fet en el desenvolupament normatiu a Catalunya i la necessitat de seguir aprofundint-hi.
•Apostem per generar i mantenir recursos estables i previsibles de finançament per al desenvolupament humà; sense renunciar a assolir en un futur pròxim el 0,7%.
•Igualment, i sense obviar els nostres compromisos quantitatius, cal redoblar esforços per la millora de la qualitat i l'eficiència de l'ajuda, garantir els compromisos a llarg termini amb les poblacions beneficiàries i les seves organitzacions.
•En aquests moments de tensions pressupostàries, és urgent reforçar també els mecanismes de coordinació de les administracions, la transparència i la rendició de comptes, tant pel que fa al control financer com a l'impacte sobre la qualitat de vida de les poblacions beneficiàries.
•Creiem necessari un compromís públic i una feina decidida des de Catalunya a les instàncies competents per auditar i anul·lar el deute extern il·legítim dels països empobrits.
•Mantindrem l'esforç de les darreres dècades, perquè la solidaritat i la cooperació amb les persones més desfavorides sigui un principi rector de país, garantint els avenços que s'han fet amb la incorporació de la perspectiva de gènere, tant des de l'acció solidària de la societat civil catalana, com de les polítiques públiques, i perquè la defensa dels drets humans i la construcció de pau orientin l'acció exterior de la Generalitat, i la de tots els seus departaments i de la resta d'administracions públiques catalanes. Demanem, per tant, la coherència de totes les polítiques amb aquests principis.
•Apostem per l'educació en valors, que sensibilitzi, mobilitzi i doni a conèixer les causes de la pobresa arreu del món, tot reconeixent el treball educatiu i comunicatiu com a part fonamental de la política pública de foment de la cooperació, la pau i els drets humans.
•Treballarem des de Catalunya per reduir dràsticament la despesa militar espanyola i transformar-la en inversió social.
•Treballarem per deslegitimar el recurs a la violència o a la guerra com a forma de resolució de conflictes.
•Treballarem activament per la defensa d'una societat oberta, intercultural i respectuosa amb les diferències, especialment combativa contra les actituds xenòfobes.
•Promourem la imposició de taxes a les transaccions financeres especulatives i l'eliminació dels paradisos fiscals.
•Impulsarem la lluita contra el frau fiscal i la corrupció per tal que s'asseguri la fiscalitat possible i necessària per a invertir en els serveis i drets socials bàsics en el nostre país i en la cooperació internacional.
•Ens comprometem a lluitar per evitar que s'inverteixin fons públics i subvencions de qualsevol tipus en activitats que vulnerin els drets humans, socials i ambientals. Advoquem perquè les administracions catalanes despleguin criteris de compra pública ètica en la subcontractació d'empreses.
•Treballarem per reduir la petjada ecològica catalana, treballant per un desenvolupament realment sostenible i inclusiu.
Assumim la nostra responsabilitat col·lectiva en defensa del dret a la pau, dels drets humans i del desenvolupament dels pobles. Per això mostrem la nostra ferma decisió d'aportar els nostres mitjans i voluntat a aquesta finalitat, ja que entenem que són drets universals i inalienables.
Per solidaritat, per justícia, pel desenvolupament i benestar de totes les persones del planeta i de les properes generacions, Catalunya necessita una política pública de cooperació, pau i drets humans.
Adhereix-te al Manifest
dijous, 5 de juliol del 2012
Les retallades com a pretext - Albert Quintana
Sovint es justifiquen les retallades amb l’argument que “hem estirat més el braç que la màniga”. Tot i que hi hauria molt que parlar d’aquesta expressió, en qualsevol cas s’hauria de concretar “qui” ha estirat més el braç que la màniga, en “què” s’ha estirat més el braç que la màniga, i semblaria lògic, en tot cas, començar a retallar en allò en el que realment ens hàgim passat. Que dit de passada no ha estat el dèficit públic, un dels més baixos d’Europa, sinó el dèficit privat, el que s’ha disparat. Veurem en alguns casos com aquesta lògica no es compleix, sinó més aviat tot el contrari.
Analitzem el cas de l’educació, un dels serveis públics bàsics que estan patint més retallades. Es pot considerar que en educació, en el nostre país, hem estirat més el braç que la màniga, quan mai ens hem posat al nivell del PIB, un 6%, recomanat per la Unió Europea? A tot estirar ens hem trobat en la darrera dècada entre un 3 i 4%. Ara bé s’intenten justificar les retallades en educació dient que la retallada de recursos no té perquè afectar la qualitat educativa, que als funcionaris públics els falta compromís i entusiasme en la seva feina i que a l’alumnat no se l’educa prou en la cultura de l’esforç. Es transfereix la responsabilitat de la institució educativa al professional i a l’usuari del servei. Però tots anem veient quins són els programes educatius que queden més afectats: els d’Atenció a la Diversitat per atendre de manera més integrada l’alumnat amb certes dificultats; els Plans Educatius d’Entorn que vetllen per la igualtat d’oportunitats i la cohesió social; l’Educació Infantil (0-6) que després d’experimentar la seva importància ara se’ns torna a dir que és assistencial;... i un llarg llistat. Amb tot plegat es diu que l’educació, aquesta inversió privilegiada de futur, pot arribar a perdre 1% del PIB.
Podríem establir molts paral·lelismes amb la sanitat. Començant per una forta reducció dels recursos assignats, i continuant per la transferència de responsabilització cap als usuaris, amb l’argument que la “salut és responsabilitat de cada ciutadà” tal com va manifestar el conseller Boi Ruiz. I també es transfereix la responsabilitat a l’usuari fent pagar un euro per recepta per disminuir la despesa de medicaments, mentre no s’intervé en els grans guanys de la indústria farmacèutica.
Podem continuar amb els programes socials, on per exemple després de la catastròfica intervenció en el tema de les PIRMI l’estiu passat, de la qual encara hi ha famílies que en pateixen els efectes, el govern ha promogut una “Marató per la pobresa”, per pal·liar i transferir de nou la responsabilitat de la lluita contra la pobresa a la societat, enlloc d’implicar-hi veritablement les administracions públiques, liderant en tot cas una resposta ciutadana. De manera semblant ens trobem amb la proposta de tancament de Centres de Menors, tal com es va anunciar que es volia fer amb el centre de Girona, o amb la reducció dels programes de reinserció de presos, actuacions que posen en qüestió l’objectiu essencial de tot procés de reclusió, que és la rehabilitació, la reeducació i la reinserció social.
I després d’un llarg llistat podem arribar a la immigració, a qui d’una forma directa o indirecta se’ls està proposant i promovent programes de retorn. Sembla que de res ha servit que es demostrés la seva important aportació al PIB i a la SS del país, ni que amb l’esforç d’acollida i integració per ambdues bandes, moltes famílies, especialment els infants i joves, es sentin plenament d’aquí. Simplement es busca en ells un boc expiatori.
Realment si hem estirat més el “braç que la màniga” ha estat en altres àmbits i projectes, com en el de les infraestructures sumptuoses, els sous i beneficis astronòmics, les despeses militars insostenibles i totalment prescindibles, l’especulació del sistema financer, o la manca de lluita contra el frau fiscal dels qui més tenen. I en aquests aspectes sembla que no hi hagi gaires retallades, més aviat tot el contrari, més demanda de diners i d’inversió.
Cada vegada està més clar que s’estan fent servir les retallades com a pretext per desmantellar tot un sistema de compromís social compartit. I que s’ apel·la a un individualisme en el que s’atribueix la responsabilitat de la situació personal de cadascú a un mateix quasi en exclusiva. Fomentant, així, que la societat es desentengui de les situacions de desigualtat i no se senti coresponsable de les causes de les injustícies. Alhora que també cada vegada queda més clar que els més perjudicats per una crisi que ells no han provocat són els més pobres i desafavorits.
És per això que entitats com Justícia i Pau no podem deixar d’estar al costat de les persones que pateixen en primera línia la crisi. Però també, més que mai, no hem d’escatimar esforços en la denúncia i en la conscienciació de les realitats que encobreix la crisi, ja que el nostre principal objectiu ha de ser la transformació personal i social per fer una humanitat més justa i en pau.
Analitzem el cas de l’educació, un dels serveis públics bàsics que estan patint més retallades. Es pot considerar que en educació, en el nostre país, hem estirat més el braç que la màniga, quan mai ens hem posat al nivell del PIB, un 6%, recomanat per la Unió Europea? A tot estirar ens hem trobat en la darrera dècada entre un 3 i 4%. Ara bé s’intenten justificar les retallades en educació dient que la retallada de recursos no té perquè afectar la qualitat educativa, que als funcionaris públics els falta compromís i entusiasme en la seva feina i que a l’alumnat no se l’educa prou en la cultura de l’esforç. Es transfereix la responsabilitat de la institució educativa al professional i a l’usuari del servei. Però tots anem veient quins són els programes educatius que queden més afectats: els d’Atenció a la Diversitat per atendre de manera més integrada l’alumnat amb certes dificultats; els Plans Educatius d’Entorn que vetllen per la igualtat d’oportunitats i la cohesió social; l’Educació Infantil (0-6) que després d’experimentar la seva importància ara se’ns torna a dir que és assistencial;... i un llarg llistat. Amb tot plegat es diu que l’educació, aquesta inversió privilegiada de futur, pot arribar a perdre 1% del PIB.
Podríem establir molts paral·lelismes amb la sanitat. Començant per una forta reducció dels recursos assignats, i continuant per la transferència de responsabilització cap als usuaris, amb l’argument que la “salut és responsabilitat de cada ciutadà” tal com va manifestar el conseller Boi Ruiz. I també es transfereix la responsabilitat a l’usuari fent pagar un euro per recepta per disminuir la despesa de medicaments, mentre no s’intervé en els grans guanys de la indústria farmacèutica.
Podem continuar amb els programes socials, on per exemple després de la catastròfica intervenció en el tema de les PIRMI l’estiu passat, de la qual encara hi ha famílies que en pateixen els efectes, el govern ha promogut una “Marató per la pobresa”, per pal·liar i transferir de nou la responsabilitat de la lluita contra la pobresa a la societat, enlloc d’implicar-hi veritablement les administracions públiques, liderant en tot cas una resposta ciutadana. De manera semblant ens trobem amb la proposta de tancament de Centres de Menors, tal com es va anunciar que es volia fer amb el centre de Girona, o amb la reducció dels programes de reinserció de presos, actuacions que posen en qüestió l’objectiu essencial de tot procés de reclusió, que és la rehabilitació, la reeducació i la reinserció social.
I després d’un llarg llistat podem arribar a la immigració, a qui d’una forma directa o indirecta se’ls està proposant i promovent programes de retorn. Sembla que de res ha servit que es demostrés la seva important aportació al PIB i a la SS del país, ni que amb l’esforç d’acollida i integració per ambdues bandes, moltes famílies, especialment els infants i joves, es sentin plenament d’aquí. Simplement es busca en ells un boc expiatori.
Realment si hem estirat més el “braç que la màniga” ha estat en altres àmbits i projectes, com en el de les infraestructures sumptuoses, els sous i beneficis astronòmics, les despeses militars insostenibles i totalment prescindibles, l’especulació del sistema financer, o la manca de lluita contra el frau fiscal dels qui més tenen. I en aquests aspectes sembla que no hi hagi gaires retallades, més aviat tot el contrari, més demanda de diners i d’inversió.
Cada vegada està més clar que s’estan fent servir les retallades com a pretext per desmantellar tot un sistema de compromís social compartit. I que s’ apel·la a un individualisme en el que s’atribueix la responsabilitat de la situació personal de cadascú a un mateix quasi en exclusiva. Fomentant, així, que la societat es desentengui de les situacions de desigualtat i no se senti coresponsable de les causes de les injustícies. Alhora que també cada vegada queda més clar que els més perjudicats per una crisi que ells no han provocat són els més pobres i desafavorits.
És per això que entitats com Justícia i Pau no podem deixar d’estar al costat de les persones que pateixen en primera línia la crisi. Però també, més que mai, no hem d’escatimar esforços en la denúncia i en la conscienciació de les realitats que encobreix la crisi, ja que el nostre principal objectiu ha de ser la transformació personal i social per fer una humanitat més justa i en pau.
divendres, 17 de febrer del 2012
¿Adónde irán los Indignados y los «ocupas»? - Leonardo Boff
En una de las mesas más importantes de debates en el Foro Social Temático de Porto Alegre, en la tuve la oportunidad de participar, pude escuchar los testimonios vivos de los Indignados de España, de Londres, de Egipto y de Estados Unidos. Lo que me dejó muy impresionado fue la seriedad de los discursos, lejos del tono anárquico de los años 60 del siglo pasado con sus muchas «parole».
Llegiu l'article sencer a
dissabte, 21 de gener del 2012
Es hora de sumar fuerzas - Jordi Calvo Rufanges
En el nuevo contexto político y de movilización que se ha ido construyendo a lo largo de 2011, afrontamos el 2012 con una mezcla de miedo y aún más indignación, por lo que vendrá de los gobiernos conservadores y la responsabilidad para responder desde los movimientos sociales los nuevos retos que a buen seguro nos plantearán. Si el otoño ha sido caliente, 2012 debería serlo aún más.
Llegiu l'article sencer a
divendres, 20 de gener del 2012
Comunicat de JP en relació a les mobilitzacions dels funcionaris de presons
Justícia i Pau és una entitat cristiana dedicada des de l'any 1968 a la defensa del drets humans i el treball en favor de la pau i la justícia social. En aquest sentit, Justícia i Pau ha prestat sempre una atenció especial a la realitat de les presons catalanes, per tal de contribuir a la reinserció social i defensar la dignitat humana i els drets de les persones empresonades.
Llegiu el comunicat sencer a
dilluns, 9 de gener del 2012
El desgovern de la salut - Lluís Duch i Albert Chillón
Habituats a ser usuaris d'un sistema públic de salut universal, de qualitat i gratuïta, cada vegada més ciutadans temen avui caure malalts i no ser degudament atesos. I no els falten raons per estar espantats. El Govern presidit per Artur Mas ja ha començat a trossejar en "petites empreses públiques" participades pel capital privat l'Institut Català de la Salut (ICS), presentat fins abans-d'ahir com la joia de l'Estat del Benestar català.
Llegiu l'article sencer a
Versión en castellano en
dijous, 22 de desembre del 2011
¿Quiénes son los mercados? - Vicenç Navarro
Cuando el Gobierno Zapatero afirmaba que tenía que llevar a cabo las políticas de reducción de derechos laborales (como debilitar los convenios colectivos) y sociales (como alargar la edad de jubilación, congelar las pensiones o recortar el gasto público social) como consecuencia de la presión de los mercados financieros, estaba, en realidad, intentando externalizar la responsabilidad de desarrollar unas políticas impopulares.
Llegiu l'article sencer a
dilluns, 5 de desembre del 2011
Retallar el tercer sector? - Àlex Masllorens
“La solidaritat no es retalla” estem sentint des de fa un temps. I hi estic plenament d’acord, no s’hauria de retallar. Si la societat i els poders públics haguessin donat realment la importància que mereix a la justícia social i a la solidaritat (aquí i amb el tercer món), potser no estaríem patint moltes de les decisions que avui es prenen.
Llegiu l'article sencer a
dimarts, 29 de novembre del 2011
Retallada al pressupost de cooperació - Xavier Merino
El 31 de maig el Govern anuncià una retallada del 55% al pressupost de Cooperació al Desenvolupament, que passà de 49 milions d'euros el 2010 a 22 milions per al 2011. Aquest pressupost el gestiona l'Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament, que haurà de patir un ERO, el primer en una agència pública catalana, que pot suposar l'acomiadament de bona part de les persones que hi treballen.
Llegiu l'article sencer a
dijous, 24 de novembre del 2011
El conseller i els determinants de la salut - Nani Vall-llosera
El conseller de salut de la Generalitat de Catalunya ha declarat recentment que “la salut és un bé privat que depén d’un mateix i no de l’Estat”, i que “no hi ha un dret a la salut, perquè aquesta depén del codi genètic que tingui la persona, dels seus antecedents familiars i dels seus hàbits, que és el que seria l’ecosistema de la persona”.
Llegiu l'article sencer a
Versión en castellano en
dissabte, 19 de novembre del 2011
Recortes políticos, sinalagma imperfecto - José Antonio Martín Pallín
Estamos en tiempos de recortes y los políticos no quieren presentarse ante sus potenciales electores armados de un hacha y una motosierra. Se puede eludir la crudeza de la palabra recorte envolviéndola bajo formas, menos incisivas. Hablemos de ajuste, austeridad, equilibrio contable o acudamos a la metáfora del adelgazamiento que incluso resulta saludable.
Llegiu l'article sencer a
dilluns, 7 de novembre del 2011
Con la salud pública y la verdad no se juega - Eduard Rodríguez Farré y Salvador López Arnal
Las declaraciones del consejero de Salud de la Generalidad de Cataluña a la Agencia EFE de octubre de 2011 no sólo son socialmente inadmisibles sino que son una agresión directa y sin tapujos a la razón pública ilustrada. Los motivos de crítica se agolpan; veamos algunos de ellos.
Llegiu l'article sencer a
diumenge, 30 d’octubre del 2011
Enseñanza pública y democracia - Josep Fontana
En un artículo sobre la insensatez de unas políticas de austeridad que en lugar de remediar la crisis lo que hacen es perpetuarla, Paul Krugman señalaba que la parte fundamental de los recortes en gasto público recae sobre la educación, aunque “dejar sin trabajo a cientos de miles de maestros no parece el mejor modo de conquistar el futuro”.
Llegiu l'article sencer a
divendres, 28 d’octubre del 2011
Después del 15-O - Carlos Taibo
Juzgar la vitalidad de un movimiento social sobre la base del número de manifestantes que consigue sacar a la calle ha sido siempre tarea delicada. Aun con todas las cautelas, el 15-M ha salido airoso, sin embargo, de una convocatoria, la realizada entre nosotros el 15 de octubre, que muchos agoreros anunciaban iba a ser un sonoro fracaso.
Llegiu l'article sencer a
dilluns, 24 d’octubre del 2011
El ataque a la salud, en los umbrales del delito - Carlos Jiménez Villarejo
La durísima política contra la sanidad pública del Gobierno de CiU está vaciando el contenido, que creíamos intangible, del Estado social, lesionando derechos fundamentales de la persona, el de la asistencia sanitaria, y tratando a los pacientes y a los profesionales sanitarios como si de una mercancía se tratara en una economía de mercado a la que se subordinan los derechos de las personas.
Llegiu l'article sencer a
Subscriure's a:
Comentaris (Atom)