La detención de Laurent Gbagbo no ha terminado, ni mucho menos, con un conflicto que ha causado un daño irreparable a la población civil marfileña. Ejemplo de ello es el angustioso llamamiento que hace desde la ciudad de Duekoué el padre Vicente, salesiano de Don Bosco, afincado en el país africano hace muchos años. En la parroquia que regenta junto a otro compañero salesiano, están recogidas ahora “unas 20 o 25 mil personas” que, malviven en unas condiciones “imposibles de describir”.
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