¿Silencio de corderos o cinismo de pastores?
Cada vez que aparecen nuevas denuncias sobre el tema de la agresión sexual cometida hace décadas por parte de personas religiosas se acentúan las preguntas siguientes, que siguen estando sin respuesta satisfactoria, a pesar de las aparentes tomas de postura y declaraciones eclesiásticas de “tolerancia cero”.
1. ¿Que condicionamientos pesaron hace más de cuarenta años sobre las víctimas, sobre sus familias, sobre personas conocedoras de los hechos y sobre dirigentes eclesiásticos, para que no se tratasen los casos públicamente como delito en vez de privadamente como "cosa meramente vergonzosa o pecaminosa"?
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