Lo primero que llama la atención es que lo más significativo, que nos dejó Jesús (el final de su vida), no se nos presenta en forma de una “reflexión teológica”, sino como un “relato histórico”. Lo decisivo en la vida (la de Jesús y la nuestra) no son las “ideas”, sino los “hechos”. Hay muchos escritores, predicadores, artistas, músicos, que se han empleado a fondo para explicar la muerte de Jesús.
Llegiu l'article sencer a
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada